Je ne suis pas Charlie, je suis Je*

Gentileza AFP

Ayer aconteció un hecho terrible en París, ampliamente difundido por la prensa y que es completamente repudiable. Los detalles de éste los puede encontrar en su noticiero favorito.

Sin embargo me quiero detener un punto, que me parece que como sociedad occidental estamos tocando fondo.

¿Que vale más, mi libertad de expresión o tu derecho al respeto de tu identidad? Valen lo mismo, le guste a quien le guste.

El tema es complejo ya que la religión (la que sea) es parte de la identidad cultural de una persona y por extensión, de los pueblos; cuando te mofas de las creencias del otro, le niegas su identidad. Cuando sucede eso el otro deja de existir en el colectivo y desaparece mediante el ninguneo.

Si bien es sofisticada, es otra forma de agresión y de violencia.

Charlie Hebdo en este sentido se asemeja al matoncillo del barrio que se cree intocable porque es “satírico”, “provocador”, “irreverente” y autodenominado “intelectual” y “chistoso”.

El punto aquí es que si tu aplicas ese nefasto parámetro ante el resto, ellos también pueden hacerlo contigo ¿Que se los impide? Nada, tu ya diste el pie.

Charlie Hebdo es “brazo gráfico” de la intolerancia mas recalcitrante y el portavoz del matonaje visual francés (tu tienes la prensa a tu favor y el otro no), escudado en la manoseada y mancillada Libertad de Expresión ¿Y el derecho a la honra, a la identidad cultural, a la no discriminación? Très bien, merci beaucoup (?)

Francia ha demostrado ser el epítome de una sociedad occidental farsante, enferma, cínica, hipócrita y decadente, que históricamente le ha vendido el verso y la pomada al mundo de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, del valor de la tolerancia, la diversidad y toda ese discurso con bastante pirotecnia pero que a la hora de aterrizarlo al mundo real, con gente real y problemas reales, termina siendo toda una gran “Mise dans la Scene“: levantamientos sociales en París, Marsella, Lyon o Montpellier (se han aburrido de quemar autos), el surgimiento de posturas que rechazan a los nativos de las ex colonias francesas en África, gente que no puede expresar libremente su religión (crucifijos en salas de clase o mujeres con chador), un nivel de xenofobia brutal, etc., y ahora esto.

En ese sentido esta Francia tiene que muchísimo que aprender de países que han hecho del “melting pot” cultural su gran fortaleza nacional como Estados Unidos, Canadá (sobretodo de la francófona Québéc), Australia, Nueva Zelanda, etc. incluso debiera aprender de Inglaterra, su vecino allende el Canal de la Mancha a ser una Metrópoli de verdad y sin traumas e integrar a las gentes de sus ex colonias a su vida nacional, hasta Portugal ha sido una mejor y mas saludable potencia colonial que Francia, y eso es decir demasiado.

Y aquí en Chile – como buen país del tercer mundo – tenemos una masa intelectualoide y pedante autodenominada “progresista” que se masturba furiosamente con ese ideario fanático laicista francés del S. XVIII que encuentra genial, vanguarsdista y divertido reírse de un musulmán o burlarse jocosamente de la Iglesia Católica y de su gente pero que encuentran atroz y denigrante hacer chistes sobre homosexuales o judíos. El cinismo y el doble estándar en su máxima expresión.

Cuando en las manifestaciones o en las protestas contra este atentado terrorista aparece “Je Suis Charlie” (Yo soy Charlie) se deforma peligrosamente la realidad: Si tu no te pasas la vida mofándote del otro, no te va a pasar nada, así de simple [“Quien nada hace, nada teme“]. Por el contrario en una sociedad cosmopolita y diversa el respeto hacia el otro es vital para la subsistencia de la misma.

Bajo ese parámetro, hace tiempo que Francia esta pavimentando el camino a su autodestrucción social.

YO NO SOY CHARLIE, porque respeto al otro y me los banco aunque no esté en absoluto de acuerdo con ellos (sean evangélicos, imbéciles, comunistas, católicos, musulmanes, hare-krishna, homosexuales, liberales, nazis, ateos, judíos, huevones, etc). Creo en una sociedad diversa y plural en serio y no en el slogan chanta que estos tipos le han vendido al mundo por casi 300 años.

Nada justifica la pérdida de vidas humanas, eso es cierto, tan cierto como que la Libertad sin Responsabilidad es la barbarie misma: Si tu no respetas a nadie, no esperes que el día de mañana te respeten a ti ¿Te gustó ser provocador y temerario? Asume sin llorar ¿Te gustó jugar a estirar el elástico? Entérate que se cortó, de hecho es ‘lo cortaste’.

Garou – “Reviennes (ou te caches-tu)

* Yo no soy Charlie, soy Yo

PD: Tengo claro que no va a faltar el (o la) mononeuronal que va a encontrar que auspicio el terrorismo, que aplaudo el atentado, soy pro-censura y toda esa mierda. Si así aparece algún comentario de esa laya, entonces abandonaré la abogacía y pondré una tienda de adivinación, lectura de cartas, etc.