Dios te da y Dios te quita (?)

ex-PUCPEl 20 de julio recién pasado El Vaticano, en un hecho inédito hasta donde yo recuerde, decidió revocarle el derecho a la Pontificia Universidad Católica del Perú de usar en su denominación los títulos de “Pontificia” y de “Católica”.

Por lo tanto, para Roma la “Pontificia Universidad Católica del Perú” (en adelante PUCP) ha pasado a ser “Universidad del Perú” (?)

Para que haya pasado esto, tiene que haber ocurrido o un hecho puntual gravisimo o una retahíla de sucesos desagradables para la Iglesia católica que terminaron hartando la paciencia del Vaticano, al parecer fue lo segundo.

Hasta donde entiendo el tema, la PUCP fue fundada en 1917 gracias a la herencia de un tal José de la Riva-Agüero quien dejó al Arzobispado de Lima terrenos para que allí se construyese un centro de estudios superiores de inspiración y orientación católica. Es reconocida canonicamente en 1942. Al parecer desde la década de los 60 la PUCP – amparada en la autonomía otorgada por la ley universitaria peruana – ha seguido una doctrina institucional distinta a la que establece la Iglesia Católica y su derecho canónico. En la década de 1990 Roma apercibió a la PUCP adaptar su Estatuto Universitario a la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae, sin resultado a la fecha. El acabóse ocurrió el 2007 cuando el Arzobispo de Lima (a la razón y por derecho canónico “Gran Canciller” dela PUCP) solicitó en dicha calidad participar en el control de la gestión patrimonial de la casa de estudios, siendo considerada ésta una “injerencia externa indebida de parte del Arzobispado”que amenaza la autonomía universitaria.

Si bien no soy católico-romano, en esta pasada le encuentro razón al Vaticano: Las cosas son como son, Si una Universidad dice ser “Pontificia” y  “Católica” es porque está respaldada por la Iglesia Católica y se supone que sigue esa orientación. Si en la praxis, la universidad no cumple dichos predicamentos, el vaticano tiene todo el derecho de quitarle su respaldo (y, obvio, su nombre). Lo contrario, a mi juicio, constituye estafa.

Luis Eugenio Silva

Tuve la oportunidad de conocer hace ya bastante tiempo con el Padre Silva, sin perjuicio de ser una persona muy culta (es, además, Licenciado en historia Eclesiástica por la Universidad Gregoriana de Roma), lo encontré bastante pedante y clasista (“Hay curas de ricos y curas de pobres: yo soy cura de ricos“, así sin asco)

Un clérigo con muchísimo mas espíritu de señor feudal – creo que como “medievalista” le hubiese encantado ser “Príncipe-Obispo” en alguna ciudad del Sacro Imperio como Lieja o Estrasburgo – que en vez de lo que le corresponde: ser pastor de almas de la grey de Cristo.

Una persona la cual claramente la soberbia le carcomió el alma, siempre supe que la gente así no tiene buen final (independiente que ya sabía que padecía cáncer a la piel), sino lean la Biblia.

Hasta que apareció la noticia de su intento de suicidio… Noticia bastante chocante por lo demás. Cuando me enteré de esto supe de inmediato que este caso podía ser mas polémico que el “Caso Karadima”

Mi “teoría del caso” fue evolucionando conforme transcurrieron los hechos. Hoy estoy convencido de que su intento de suicidio fue esencialmente un burdo montaje (o sea, un tongo) ¿?

Claves:

  • Una supuesta investigación periodística sobre supuestos abusos acerca de su época como rector de los SS.CC en los ‘8o;
  • Por la información recabada por prensa, el tipo de lesiones que se auto-infirió mala y torpemente podían matarlo mas sí dejarlo con lesiones gravísimas (un tipo con depresión “en serio” planifica con ánimo frío y tranquilo su suicidio y la forma mas eficaz para llevarlo a cabo)
  • La Iglesia Católica ya está bastante golpeada con lo de Karadima como para ser lo suficientemente valiente para iniciar una investigación contra un “buque insignia” del sacerdocio chilensis (tal vez sí lo haría con el párroco de Visviri, Combarbalá, Melipilla, Villa O’Higgins o Juan Fernández)
  • Iglesia “Gente ruin y miserable, míren lo que los rumores llegaron a hacerle al bueno del Padre Silva“, así le transfieren la culpa a la prensa y a la opinión pública y zafan olímpicamente de ésta.

Interrogantes

Son varias los cabos sueltos que quedan en torno a este caso:

  1. ¿Por qué el Padre Silva se “persiguió” con una supuesta investigación periodística sobre supuestos abusos acerca de su época como rector de los SS.CC en los ’80 cuando los supuestos delitos ya estarían absolutamente prescritos?¿Un golpe a su magnánimo ego o hay algo más?
  2. ¿Por que la Iglesia de Santiago no ha procedido “ipso iure” contra Luis Eugenio Silva conforme al Canon 1044 Nº 3 del Código de Derecho Canónico en el cual impide perpetuamente el ejercicio del sacerdocio a aquel que haya intentado suicidarse (o sea, casi reducirlo a laico)?
  3. ¿Por qué la Iglesia de Santiago está en este caso “borrando con el codo” el mismísimo protocolo sobre denuncias de abusos sexuales que redactó la Conferencia Episcopal de Chile hace menos de 1 mes, bajándole inmedatamente el perfil a este asunto?¿Por que no se investiga a fondo a fin de desestimar los rumores?
  4. ¿Con que cara la Iglesia Católica de Chile va a defender ante la opinión pública frente al aborto o la eutanasia “la santidad de la vida humana” cuando un mediático sacerdote intenta por propia mano quitarse la misma?

El debate queda abierto

REM – “Losing my Religion” (en vivo)