La igualdad de género

gráfica para sernam

El Servicio Nacional de la Mujer SERNAM es una institución pública que nunca he podido entender como tal…

Advertencia: No soy machista ni mucho menos, así que pido no ser pre-juzgado.

De partida, porque este servicio público (cuyo titular tiene rango de Ministro de Estado, cosa mas extraña un “Ministro” bajo el mando de otro Ministro) tiene por objeto central proponer en sede colaborativa con el Ejecutivo, planes generales y medidas conducentes a que la mujer goce de igualdad de derechos y oportunidades respecto del hombre, en el proceso de desarrollo político, social, económico y cultural del país, respetando la naturaleza y especificidad de la mujer que emana de la diversidad natural de los sexos, incluida su adecuada proyección a las relaciones de la familia…

Aquí viene mi gran observación, estimo que este servicio público debe reorientar sus objetivos, mas que de hablar de hablar de una “nivelación de de oportunidades de la mujer respecto del hombre” hay que dar un paso más adelante, es decir, hay que hablar de una “igualdad de oportunidades intergénero“, que es un concepto muchísimo mas amplio e integral que el que establece la ley, ya que permite orientar políticas que propendan a la igualdad de derechos de la mujer respecto del hombre, como del hombre respecto de la mujer (el caso mas patente  de diferencias de trato mujer-hombre es en el tema de las pensiones de sobrevivencia, en donde el varón para tener derecho a percibir la pensión de su cónyuge, debe ser inválido y vivir a expensas de la mujer trabajadora).

Este planteamiento no es original mío, así ya lo han entendido paises como los escandinavos, especialmente los suecos, donde el tema se trata a nivel de “Ministerio de la Igualdad de Género”.

En síntesis, la actual legislación del susodicho servicio discrimina negativamente, ya que reconoce legalmente la inferioridad de la mujer respecto del varón, lo que no se condice con el espíritu de la Ley fundamental ya que cuando ésta habla de la libertad e igualdad en dignidad y derechos no mira géneros, mas la ley sí que lo hace. Lo cual hace urgente revisar la respectiva legislación para que sintonice con los planteamientos de la Carta de 1980.

A propósito de lo anterior, felicito a doña Josefina Bilbao, ex Directora del SERNAM por la tozudez de haber promovido, (a mi juicio so riesgo de equivocarme) en la reforma mas absurda hecha a la Constitución Política, al cambiar la palabra “hombres” por “personas” en el Art. 1º, la palabra persona sin mas, lleva a equívocos y refleja una pésima técnica del legislador. Si la Sra. Bilbao deseaba borrar enclaves machistas en el Código Político, debio haber reemplazado “hombres” por “individuos de la especie humana”, que es lo técnicamente correcto.

Beck – “Sexx Laws

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¿Senadores Nacionales?

View of the Senate of the National Congress of...

Image via Wikipedia

A propósito de las reformas a nuestro Código Político (que enbuenahora llegaron porque despojaron a la Carta Fundamental de aquellos enclaves auoritarios provenientes del gobierno de Pinochet) se encuentran aquellas referidas a la Composición y generación de la Cámara de Diputados y del Senado del Capítulo V sobre CONGRESO NACIONAL.

El viejo Art. 46 señalaba que “Para ser elegido senador se requiere ser ciudadano con derecho a sufragio, dos años de residencia en la respectiva región contados desde atrás desde el día de la elección, haber cursado la enseñanza media o equivalente y tener cumplidos 40 años de edad el día de la elección“.

El actual y vigente Art. 46 reza que:

“Para ser elegido senador se requiere ser ciudadano con derecho a sufragio, haber cursado la enseñanza media o equivalente y tener cumplidos treinta y cinco años de edad el día de la elección”

Analicemos bien la transformación del artículo en comento: es loable que haya rebajado la edad para postular al Senado, puesto que ayuda (de forma mínima, claro) a la renovación generacional política, mas la transformación importante pasa por la exclusión del requisito de residencia.

Hay que reconocer la existencia de fraude a la Constitución y a la Ley previa a la reforma puesto que lo que en la práctica se realizaba es la inscripción del candidato (que casi siempre era de Santiago) en el domicilio de algún dirigente regional de el partido del candidato, por lo cual esta praxis se burlaba del ánimus del constituyente… en este sentido la reforma en análisis sólo vino a sincerar una situación de hecho.

Ahora bien, hay quienes opinan que la remoción de este requisito es nefasta porque coarta de muerte la generación de liderazgos políticos regionales (porque ahora mas que nunca las plantillas senatoriales quedan prefijadas entre cuatro paredes desde la capital de la República), afectando la representatividad regional en la Cámara Alta.

Francisco Zúñiga acota que la omisión del adjetivo calificativo “Representativo” del Art. 4 por parte del Constituyente del ’80 respecto al del ’25 tiene dos lecturas posibles:

  • Lectura autoritaria: que busca consagrar una “Democracia orgánica o protegida”;
  • Lectura democrática: que abre el juego democrático tanto a la democracia representativa (indirecta) como a a la participativa (directa), y es a esta a la que se debe remitir la hermenéutica constitucional.

En mi humilde opinión, la exclusión del requisito de residencia solo fomenta el centralismo en la impusión política en nuestro país, haciendo de la regionalización una mera declaración de intenciones sin un sustento real concreto. Se debió ser mas estricto con los requisitos de postulación en este sentido; como por ejemplo haber sido el candidato a senador, diputado por algún distrito de la circunscripción senatorial a la cual se pretende postular.

En fin amigos, el debate se ha abierto.