Un viaje sideral

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A propósito de estas épocas estivales de sol y de calor, se me viene a la mente un viaje veraniego a la playa muy especial, de esos viajes que se hacen mas memorables por el viaje en sí que por el destino.

Debía tener como nueve o diez años y nos fuimos en familia (entiéndase familia nuclear + tíos y primos) a la playa, específicamente a San Carlos, una playa entre Cartagena y Las Cruces en el litoral central. Esa vez no nos fuimos por la ruta acostumbrada desde el campo a la playa – por la tradicional “carretera de la fruta” con especial detención en el Lago Rapel – sino que la caravana partió rumbo a Santiago por la Panamericana y a la altura del Bavaria (entre Paine y Buin) se interna hacia la costa, creo que es la ruta que se va por Lonquén no estoy seguro, si recuerdo bien que había que cruzar un puente de una sola pista donde además pasaba por el mismo una línea férrea.

Aparte de la novedad del paraje, lo que hizo verdaderamente especial a ese viaje en particular es que nos vinimos escuchando en la casetera del vehiculo (no se si era auto o camioneta, creo que auto) el “Oxygène” de Jean-Michel Jarre. Nunca había escuchado música de ese tipo, ya me gustaba el rock gracias a mi madrina que le encantaba Queen y me traspasó ese gusto, así que aluciné con esa amalgama de sonidos digitales futuristas-anacrónicos y fue ahí que me dí cuenta que también esos sonidos hasta ese entonces desconocidos podían considerárseles como música.

Fue una experiencia inolvidable, un viaje sideral.

Jean-Michel Jarre – “Oxygène – Part II” (la parte mas conocida de este álbum conceptual electrónico)

PD1: No por nada “Oxygène” de Jean-Michel Jarre está considerado dentro de los “1001 discos que hay que escuchar antes de morir”

PD2: El apellido “Jarre” se pronuncia “yarr” y no “yarré” (no lleva tilde), eso lo aprendí con un profesor en el colegio.

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Canadá

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Para mí, si Canadá tuviera olor, tendría olor a ropa azumagada que enviaba empacada mi tía desde Québec y si tuviera sabor, sabería a aquellos bastoncitos de chicle color caramelo.

El recuerdo de infancia queda.

Marjo – “Je Sais Je Sais” (artista québecois cuyo tema fue inmortalizado en los comerciales de Colchones Rosen)

For me, if Canada had a smell, it would smell a packed moldy clothes that my aunt send me from Quebec and if I had taste, would had the flavour of a caramel gum stick’s.

The childhood memory stays