Un viaje sideral

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A propósito de estas épocas estivales de sol y de calor, se me viene a la mente un viaje veraniego a la playa muy especial, de esos viajes que se hacen mas memorables por el viaje en sí que por el destino.

Debía tener como nueve o diez años y nos fuimos en familia (entiéndase familia nuclear + tíos y primos) a la playa, específicamente a San Carlos, una playa entre Cartagena y Las Cruces en el litoral central. Esa vez no nos fuimos por la ruta acostumbrada desde el campo a la playa – por la tradicional “carretera de la fruta” con especial detención en el Lago Rapel – sino que la caravana partió rumbo a Santiago por la Panamericana y a la altura del Bavaria (entre Paine y Buin) se interna hacia la costa, creo que es la ruta que se va por Lonquén no estoy seguro, si recuerdo bien que había que cruzar un puente de una sola pista donde además pasaba por el mismo una línea férrea.

Aparte de la novedad del paraje, lo que hizo verdaderamente especial a ese viaje en particular es que nos vinimos escuchando en la casetera del vehiculo (no se si era auto o camioneta, creo que auto) el “Oxygène” de Jean-Michel Jarre. Nunca había escuchado música de ese tipo, ya me gustaba el rock gracias a mi madrina que le encantaba Queen y me traspasó ese gusto, así que aluciné con esa amalgama de sonidos digitales futuristas-anacrónicos y fue ahí que me dí cuenta que también esos sonidos hasta ese entonces desconocidos podían considerárseles como música.

Fue una experiencia inolvidable, un viaje sideral.

Jean-Michel Jarre – “Oxygène – Part II” (la parte mas conocida de este álbum conceptual electrónico)

PD1: No por nada “Oxygène” de Jean-Michel Jarre está considerado dentro de los “1001 discos que hay que escuchar antes de morir”

PD2: El apellido “Jarre” se pronuncia “yarr” y no “yarré” (no lleva tilde), eso lo aprendí con un profesor en el colegio.

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Santiago en verano

Santiago en verano tiene sus cosas buenas y “de las otras”, dentro de las buenas está la baja considerable de población durante el período estival (léase como “anda menos gente”), lo cual se refleja en que los tacos son menos, las micros del muy guarro Transantiago no van taaan llenas (ojalá fuera así todo el año, pero Marzo nos volverá a la realidad), el frenesí neurótico de la capital de la república baja las revoluciones, lo que lo hace súper agradable. La noche es rica, buena temperatura, ideal para salir y no quedarse en la casa.

Dentro “de las otras” están los malditos trabajos de verano (no el de los universitarios sino los de remodelación, reparación, construcción que realizan las empresas contratistas) que la convierten en una ciudad post-bombardeo y el calor… ya sea sub sole y sub terra

  • Sub sole: ya a las 11:30 de la mañana el sol se deja sentir con fiereza sobre las cabezas; a las 3:30 si andas de traje y te encuentras en el centro (en especial en Bandera entre Moneda y Compañía, eres un verdadero mártir urbano).
  • Sub terra: En el Metro, en la 1, entre estación “Los Héroes” y “Tobalaba”… sauna gratis sobretodo con esos ventiladores con aspersor de agua que hacen que se mantenga el calor.

Definitivamente lo mas agradable de Santiago en verano es la noche, lo mejor, lo que justifica el insufrible calor de la selva de cemento, al caer el sol las gentes salen (de su casa o de su pega) ya sea de juerga, a pasear, hacer deporte, et caetera. Otra ciudad, o el amago de ser otra.

Como decía un buen amigo mío:

Santiago sería perfecto sin santiaguinos.

El punto es que de un tiempo a esta parte le estoy encontrando razón, me “hace sentido”.

Santiago de Nueva Extremadura, la ciudad que no ha querido ser el centro y que nunca ha conocido el mar, muta en verano con sus grandezas y miserias, y hay que saber vivirla.

Ismael Serrano – “Vine del Norte

Plaza de la Ciudadanía

Statue of Alessandri at Citizenry Square
Image via Wikipedia

Venía de vuelta de la YMCA el viernes en la tarde y pasé por la susodicha plaza… me gustó, el zócalo de cemento y vidrio, le da bastante dignidad a la entrada sur del Palacio de la Moneda (recuerden que antes era un estacionamiento y que ese lado de la fachada SE VEÍA HORRIBLE, literalmente un “patio trasero”), realzado por el espejo de agua que divide la plaza en dos (lo que le da un toque fengshuísta interesante) y el pasto intersectado por caminos entrecruzados

Era alrededor de las 17:00 horas, bastante agradable el paseo a esa hora con gente echada sentada en el pasto, generando un buen punto de encuentro capitalino.
Esto se pareciendo a una ciudad…. y eso me gusta

PD: De no haber sido por la mugre depositada por los transeúntes de marras, habría sido perfecto (casi una postal… casi)

Angra – “Nothing to Say” (tema muy ad-hoc para el verano)

Nota mental: Volleyball

Algunos derechos reservados por BrazilWomenBeach

Si hay un deporte digno de ser observado es el volleyball femenino (sobretodo en su modalidad “Playa”)

Creo que el volleyball es un deporte de féminas por antonomasia.

Santana – “Black Magic Woman