La Católica

ADVERTENCIA: El siguiente comentario lo hago estrictamente desde la perspectiva de alguien que tiene el privilegio de pertenecer a una de las órdenes menores del clero de la Iglesia Ortodoxa.

El viernes 20 de este mes en las cartas al lector de “El Mercurio” S.E. Monseñor Cristian Contreras (auxiliar de la arquidiócesis romana de Santiago) y fanático hincha de Universidad Católica hizo una verdadera exhortación a los hinchas …

…Lo de “Tito” espero que jamás sea una profecía autocumplida: “Hoy no cuenta la historia en los clubes, mandan los accionistas. Mire la barbaridad que voy a decir: con el tiempo el estadio San Carlos de Apoquindo terminará siendo un sector habitacional. El valor del terreno que está ahí es superior al de un estadio”. Es un llamado a las máximas autoridades de la Pontificia Universidad Católica, porque hay precedentes, que la opinión pública conoce, de patrimonios enajenados…

…Se necesita dar un paso de cordialidad, de empatía, de sentir la aflicción del hincha. Se necesita una palabra de aliento y de esperanza. Se necesita humanidad. La Católica ha sido, es y seguirá siendo protagonista destacado en el fútbol chileno, desde su “alma mater”…

…Finalmente, mi pena por todos los hinchas cruzados y un íntimo deseo: que ni inversionistas ni fundaciones S.A.D.P., actuales o futuras, lleven a transformarnos en Club Deportivo Universidad Católica Q.E.P.D.

La carta de inmediato sacó ronchas en hinchas y directivos del club franjeado. Obvio puesto que es una critica de forma abierta e institucional (firmando en su calidad eclesial) el gerenciamiento del club deportivo de la universidad diocesana.

La discusión es mas que interesante por una serie de antecedentes.

La UC fue un club popular y con vocación popular hasta 1971, fecha de la venta y demolición del Estadio Independencia, desde allí comenzó un proceso aristocratizante del club (guiado por una influyente élite autodenominada “Los Cruzados Caballeros”) que no ha parado hasta hoy. Según me han dicho varios hinchas antiguos de dicho equipo (todos mayores de 45 años) el principal responsable de dicho proceso tiene nombre y apellido: Manuel Vélez Samaniego.

Digo fue porque el vacío generado por esa UC fue llenado por Colo-Colo y especialmente por Universidad de Chile, club el cual desde esos tiempos hasta hoy se convertido al club laico – después de los albos – como el “club mas popular de Chile”, dicho de otro modo, la U creció donde la UC dejo de crecer. Ese es un dato duro que no admite interpretación.

Esta aristocratización de la UC trajo por consecuencia la llegada de un grupo no menor de “hinchas” que sin tener ninguna ligazón con los valores de la Iglesia (algunos ateos y otros agnósticos), alentaban al equipo albiazul  básicamente por razones aspiracionales (da estatus y red de contactos).

Es paradójico que el presidente de la concesionaria de la Católica sea militante de un partido abiertamente contrario a la Iglesia en materia valórica.

La llegada al Papado de Francisco trajo un cambio de concepción de iglesia hacia una al servicio de los mas pobres y desposeídos materialmente, infiero que ese “cambio de timón” fue el que guió a Monseñor Contreras a interpelar a la gente cruzada. El “ethos” de la Católica no es la Universidad, sino que es la misma Iglesia Católica Apostólica Romana de Chile, sin iglesia no hay universidad y mucho menos club deportivo. Ergo, el club al igual que la Iglesia debe tener vocación socialmente transversal con predilección por los sectores populares y  no estar secuestrado en cierto barrio o nivel socioeconómico.

Lo de Monseñor fue un llamado a volver al origen y un llamado de atención, no vaya a ser que se cree otro club que si responda a un perfil católico-popular.